MI CEMDOE
Imagen Idioma ES

ES

  • Imagen Idioma es ES
  • Imagen Idioma en EN
1 Abr 2026

Dra. Lissette Caraballo – Dermatóloga

La piel es el órgano más grande del cuerpo. Actúa como una barrera protectora frente a las agresiones externas y, en muchos casos, puede considerarse el espejo de la salud, ya que diversas enfermedades pueden manifestarse primero a través de ella.

A pesar de su importancia y extensión, la piel aún es poco comprendida y con frecuencia es maltratada por el uso inadecuado de cosméticos, detergentes y productos farmacéuticos no indicados.

Hábitos que pueden estar dañando tu piel

Existen conductas cotidianas que pueden afectar negativamente la salud de la piel, entre ellas:

  • Fumar
  • Vivir bajo exceso de estrés
  • Dormir con maquillaje
  • Exfoliar la piel con demasiada frecuencia
  • No utilizar protección solar

La buena noticia es que nunca es tarde para mejorar los hábitos de cuidado. A continuación, compartimos algunas recomendaciones sencillas que pueden incorporarse a la rutina diaria.

Trata tu piel con suavidad

Para mantener la piel saludable es importante evitar agresiones innecesarias.

  • Utiliza limpiadores suaves y evita productos con detergentes agresivos.
  • Limita la duración del baño y utiliza agua templada en lugar de agua muy caliente.
  • Si realizas exfoliación, hazlo de manera moderada, aproximadamente una vez cada una o dos semanas.

Humectación diaria

La hidratación diaria ayuda a mantener la elasticidad de la piel, fortalecer su barrera protectora y conservar un aspecto saludable. El uso regular de cremas humectantes contribuye a prevenir la resequedad y mejorar la textura de la piel.

Alimentación saludable para la piel

Para tener una piel sana y radiante, el cuidado también debe comenzar desde el interior.

No basta con utilizar buenos productos cosméticos si la alimentación carece de nutrientes o es rica en azúcares y carbohidratos simples. Este tipo de alimentación puede contribuir a una piel más opaca, seca y con mayor tendencia a infecciones o inflamación.

Protección solar

La protección solar es una de las medidas más importantes para el cuidado de la piel. La exposición excesiva al sol puede provocar manchas, arrugas, envejecimiento prematuro y aumentar el riesgo de cáncer de piel.

Algunas recomendaciones clave incluyen:

  • Utilizar protector solar con un factor de protección de 30 SPF o más.
  • Reaplicar el protector solar cada dos horas, especialmente si se está en la playa o en la piscina.
  • Complementar con medios físicos de protección, como gorras, sombreros y ropa adecuada.

Errores comunes en el uso del protector solar

Para que el protector solar sea realmente efectivo, es importante evitar algunos errores frecuentes:

  • Aplicarlo solo una vez al día y no reaplicarlo.
  • No volver a aplicarlo después de salir del agua o sudar.
  • Permanecer expuesto al sol durante periodos prolongados, especialmente entre las 12:00 p.m. y las 4:00 p.m., cuando la radiación solar es más intensa.
  • Aplicar perfumes antes de exponerse al sol, ya que pueden provocar manchas en la piel.
  • Manipular limón u otros cítricos antes de exponerse al sol, lo que puede causar irritaciones o manchas cutáneas.

Principio del formulario

Final del formulario

Cuidado de la piel durante la Semana Santa

Durante la Semana Santa muchas personas pasan más tiempo al aire libre en playas, ríos o piscinas, lo que incrementa la exposición prolongada al sol. Sin las medidas adecuadas, esta exposición puede provocar quemaduras solares, envejecimiento prematuro de la piel y aumentar el riesgo de cáncer de piel.

Por ello, es importante adoptar hábitos de protección que permitan disfrutar de estas actividades sin descuidar la salud de la piel.

Recomendaciones:

Utilizar protección física como gorras, sombreros, camisetas con protección UV y lentes de sol.

Usar protector solar con SPF 30 o superior.

Reaplicar el protector solar cada dos horas, especialmente después de nadar o sudar.

Especialidades Médicos Servicios Contacto