Por: Dra. Liliana Reynoso | Nutrióloga
Durante los días de asueto es muy común que cambiemos nuestros hábitos de alimentación. En estas fechas aumenta el consumo de pescados, mariscos, alimentos preparados fuera del hogar, dulces tradicionales como las habichuelas con dulces y bebidas alcohólicas.
Aunque compartir en familia alrededor de la comida forma parte de nuestras tradiciones, estos cambios en la alimentación también pueden aumentar el riesgo de intoxicaciones alimentarias y provocar descompensaciones metabólicas en personas con enfermedades crónicas como la diabetes.
En consulta suelo ver cómo, durante estas fechas, aumenta el riesgo de Intoxicaciones alimentarias. Por eso es importante tomar algunas medidas de prevención que nos permitan disfrutar estos días sin comprometer nuestra salud.
Señales de una intoxicación alimentaria
Cuando una persona presenta una intoxicación alimentaria, los síntomas suelen aparecer pocas horas después de haber consumido el alimento contaminado.
Los más frecuentes son:
- Náuseas
- Vómitos
- Diarrea
- Dolor abdominal
- Fiebre
- Malestar general
En algunos casos también pueden presentarse debilidad, dolor de cabeza o deshidratación.
Si los síntomas son intensos, duran más de 24 a 48 horas o aparecen señales de deshidratación como sed intensa, mareos o disminución de la orina, es importante acudir a evaluación médica.
La manipulación de alimentos es clave para evitar intoxicaciones
En esta época aumenta el consumo de pescados y mariscos, y aunque son alimentos muy nutritivos, también requieren una adecuada conservación y preparación.
Algunas recomendaciones sencillas que pueden prevenir muchas infecciones gastrointestinales:
- Lavarse bien las manos antes de preparar o consumir alimentos.
- Mantener los alimentos refrigerados cuando sea necesario.
- Evitar dejar comida preparada a temperatura ambiente durante varias horas.
- Cocinar completamente pescados y mariscos.
- Comprar alimentos en lugares confiables.
- Evitar la contaminación cruzada entre alimentos crudos y cocidos.
El calor característico de estos días favorece el crecimiento de bacterias, por lo que la higiene y la refrigeración adecuada se vuelven aún más importantes.
Recomendaciones para personas con diabetes durante el asueto
A quienes viven con diabetes siempre les recomiendo tratar de mantener, en la medida de lo posible, su plan de alimentación habitual, incluso durante las celebraciones.
Algunas recomendaciones importantes son:
- Controlar las porciones.
- Evitar el exceso de alcohol.
- Mantener horarios regulares de comida.
- Preferir preparaciones al horno, a la plancha o hervidas.
- Incluir vegetales, proteínas magras y carbohidratos complejos.
También es fundamental no suspender los medicamentos indicados por su médico.
Aprovechar estos días para realizar actividad física ligera —como caminar, nadar o participar en actividades recreativas— también ayuda a mantener un mejor control de la glucosa.
Moderación con los dulces tradicionales
Uno de los alimentos más presentes en esta temporada son las habichuelas con dulces. Aunque forman parte de nuestra cultura gastronómica, debemos recordar que se trata de un postre con alto contenido de azúcar.
En el caso de las personas que viven con diabetes, recomiendo consumirlas en pequeñas porciones y evitar combinarlas con otros alimentos ricos en azúcar o frituras el mismo día.
También es importante evitar pasar muchas horas sin comer y luego realizar comidas muy abundantes, ya que esto puede provocar cambios bruscos en los niveles de glucosa en sangre.
No consumir Alcohol
Otro aspecto que suelo comentar con mis pacientes durante estos días de asueto es el riesgo de la salud por consumo de alcohol.
El alcohol puede provocar deshidratación, irritación gastrointestinal y aumento de la presión arterial. En personas con diabetes, además, puede producir episodios de hipoglucemia o descontrol de la glucosa.
Mantener una buena hidratación
Durante los días de descanso y recreación, especialmente en climas calurosos, es fundamental mantener una adecuada hidratación.
No consumir suficiente agua puede provocar fatiga, mareos, dolores de cabeza, estreñimiento y mayor riesgo de deshidratación.
El agua es esencial para el correcto funcionamiento del organismo, ya que ayuda a transportar oxígeno y nutrientes, eliminar desechos del cuerpo y regular la temperatura corporal.
Además de beber agua, también podemos contribuir a la hidratación a través de alimentos ricos en agua como sandía, fresa, melón, piña, naranja, pepino, lechuga, tomate, apio y berenjena.
Consejos sencillos para mantenerte hidratado
Algunas recomendaciones prácticas incluyen:
- Comenzar el día con un vaso de agua y una porción de frutas.
- Beber agua durante el día, incluso antes de sentir sed.
- Disminuir el consumo de bebidas con alcohol y cafeína.
- Mantener agua a mano si se realizan actividades físicas o recreativas.
- Priorizar una alimentación rica en frutas y verduras.
- Evitar comidas muy abundantes o con exceso de sal.
Adoptar hábitos seguros en la manipulación de los alimentos, mantener una alimentación equilibrada y asegurar una adecuada hidratación son medidas clave para disfrutar los días de asueto sin poner en riesgo la salud.